A que se debe la pobreza en el peru

A que se debe la pobreza en el peru

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La pobreza en Perú 2022

Un trabajador empaca aguacates en un almacén de empaque en Chincha, Perú, donde el auge de las exportaciones agrícolas ha ayudado a reducir la pobreza, particularmente en las zonas rurales (foto:MARIANA BAZO/REUTERS/Newscom)

Perú ha sido el segundo mayor receptor de migrantes venezolanos (detrás de Colombia), con informes de la ONU que estiman la llegada de 800.000 inmigrantes entre principios de 2017 y mediados de junio de 2019, alrededor del 2½ por ciento de la población de Perú.

La absorción de inmigrantes en la fuerza de trabajo ha creado algunas fricciones, con el banco central de Perú estimando que la competencia de los trabajadores migrantes se ha sentido particularmente por los trabajadores jóvenes y poco calificados en los sectores de servicios y comercio.

Tasa de pobreza en Perú

En la última década, el hambre y la pobreza han disminuido significativamente en Perú, gracias a un crecimiento económico constante, a las inversiones en infraestructuras, educación y sanidad, y a la ampliación de los programas sociales.

Uno de los mayores logros del país ha sido la reducción a la mitad de la desnutrición crónica infantil, que actualmente es del 13,1%. Sin embargo, las tasas aún varían mucho entre regiones, alcanzando picos de hasta el 33,4% en zonas rurales remotas de la Sierra y la Amazonia. Entre la población indígena, especialmente en la Amazonía, las tasas de retraso en el crecimiento no han disminuido en los últimos diez años.

Casi una cuarta parte de la población (22%) sigue viviendo por debajo del umbral de la pobreza y en las zonas rurales siguen existiendo profundas bolsas de inseguridad alimentaria. El acceso limitado a alimentos nutritivos es la causa de los problemas nutricionales generalizados. Entre ellos, la anemia, que sigue siendo generalizada y afecta de forma desproporcionada a las regiones y sectores más pobres de la sociedad, así como el sobrepeso y la obesidad.

PIB de Perú

Más de una quinta parte de la población mundial vive con menos de 1,25 dólares al día. Aunque muchos programas de crédito y formación no han conseguido aumentar los niveles de ingresos de estos hogares ultrapobres, el reciente apoyo a los programas de medios de vida ha despertado el interés por evaluar si las intervenciones integrales de “gran impulso” pueden permitir una transición sostenible hacia el autoempleo y un nivel de vida más alto. Para poner a prueba esta teoría, los investigadores evaluaron en seis países un enfoque multifacético destinado a “sacar de la pobreza” a los ultrapobres. Comprobaron que, en general, el enfoque tenía efectos económicos y de autoempleo duraderos y que los beneficios a largo plazo compensaban sus costes iniciales. En Perú, los beneficios fueron menores que en la mayoría de los demás países.

Más de una quinta parte de la población mundial vive con menos de 1,25 dólares al día. Muchas de estas familias dependen de medios de vida inseguros y frágiles, como el trabajo agrícola y doméstico ocasional. Sus ingresos suelen ser irregulares o estacionales, lo que hace que los trabajadores y sus familias corran el riesgo de pasar hambre. El autoempleo es a menudo la única alternativa viable al trabajo servil para los ultrapobres, pero muchos carecen del dinero o las habilidades necesarias para iniciar un negocio que pueda ganar más que el trabajo ocasional.

Desigualdad en Perú

En la última década, los temas relacionados con la juventud fueron introducidos en la agenda nacional por el gobierno peruano, que desarrolló diferentes herramientas y políticas para abordar las necesidades y los derechos de los jóvenes. El gobierno de Alejandro Toledo creó el Consejo Nacional de la Juventud (CONAJU) en 2002 para aplicar las políticas de juventud a través de la Comisión Nacional de la Juventud (CNJ). Como autoridad ministerial, la CNJ elaboró los Lineamientos de la Política Nacional de Juventud que condujeron al establecimiento de la primera Estrategia Nacional de Juventud (2006-2011). La CONAJU y la CNJ se fusionaron bajo el Ministerio de Educación (MINEDU) y fueron sustituidas por la Secretaría Nacional de la Juventud (SENAJU) en 2007. La SENAJU es el actual organismo estatal encargado de formular y aplicar las políticas de juventud, así como de crear un espacio de consulta con los jóvenes bajo la responsabilidad del Ministerio de Educación. La SENAJU coordinó el proceso para el establecimiento de la Estrategia Nacional de Juventud (2012-2021) reuniendo a grupos de jóvenes, organizaciones de la sociedad civil y representantes de comunidades indígenas.