Me voy a reivindicar peru

Me voy a reivindicar peru

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Ganador del segundo premio – Tesis de arquitectura del año

A pesar de la publicación del Informe del MMIWG y de sus conclusiones sobre un “genocidio basado en la raza” contra las Primeras Naciones de Canadá, las cuestiones del genocidio indígena y de la opresión (neo)colonial han quedado al margen del discurso político en el resto del continente americano. De hecho, podría decirse que la situación ha empeorado: al mismo tiempo que Canadá protestaba por las tumbas sin nombre de cientos de niños indígenas en las iglesias cristianas de todo el país, las élites blancas criollas peruanas (es decir, latinas de ascendencia europea) emprendían una campaña racista para anular fraudulentamente cientos de miles de votos rurales e indígenas con el fin de impedir que Pedro Castillo, también indígena, asumiera la Presidencia de Perú. De hecho, en recientes manifestaciones antidemocráticas contra Castillo, los hispanistas peruanos (aquellos que reivindican a España como “civilizadora” de la América precolombina y ven la independencia como un retroceso) marcharon por las calles de Lima blandiendo la Cruz de Borgoña, símbolo de la dominación colonial española sobre Perú. Poco antes, durante la crisis política boliviana de 2019, los criollos quemaron whipalas, una bandera indígena muy utilizada en el sur de los Andes para representar a los pueblos aymaras.

V Día Mundial del Malabarismo Quito Ecuador por: Circomico

En Perú, el quechua ha sido durante muchos años una lengua identificada con la pobreza y el subdesarrollo. Pero las recientes versiones en quechua de canciones pop en inglés han tenido un gran éxito en Internet. ¿Se está convirtiendo el quechua en una lengua de moda?

El quechua es la lengua indígena andina más hablada. Fue la lengua franca del Imperio Inca y la hablan unos 10 millones de personas en toda Sudamérica. Un tercio de ellos, 3,36 millones, son de Perú, lo que supone el 12,3% de su población, principalmente en las zonas rurales.

Aun así, en este país mucha gente se avergüenza de hablar quechua, sobre todo los quechuahablantes que han emigrado a las grandes ciudades. Si lo usan, es sólo en casa con sus familias. Algunos preferirían que sus hijos aprendieran el español. Quieren evitar el sufrido estigma por ser descendientes de indígenas o campesinos en un país profundamente racista contra su propia gente.

El quechua es inexistente en los medios de comunicación nacionales, y muy a menudo los médicos, profesores y otros trabajadores públicos destinados a las zonas quechuas no conocen la lengua local. Pero últimamente han aparecido algunos activistas en las ciudades para reivindicarlo. Políticos, deportistas y, sobre todo, personalidades de la cultura intentan impulsarla y devolverle el prestigio que merece toda lengua.

JUGOSIDAD: La canción Jersey Roots en directo

En muchos territorios, junio es reconocido como el Mes del Orgullo, un mes colorido que nos recuerda que existimos y resistimos visiblemente gracias a la fuerza y la lucha de las mujeres trans negras y marrones, para quienes nunca fue una opción permanecer en silencio debido a un sistema racista y heteropatriarcal.

En Perú, junio también se conmemora como el Mes de la Cultura Afroperuana. De hecho, en el 2006, el Congreso declaró el 4 de junio como el Día de la Cultura Afroperuana, en honor al nacimiento de Nicomedes Santa Cruz, figura conocida por sus aportes artísticos y académicos que han sido claves para reivindicar nuestra historia. Luego, en el 2014, el Estado consideró oportuno declarar todo el mes como tal debido a los diversos eventos que se organizan en torno a esta fecha.

La época permite reconocer y reivindicar intencionalmente los aportes, las luchas y el legado de los afroperuanos al país. Es un mes de celebración, pero también, un mes importante para visibilizar las desigualdades sistemáticas que seguimos viviendo los 365 días del año debido al racismo estructural e institucional.

Un paso más cerca – Das Experiment

El 28 de marzo, el presidente de Perú eludió un segundo intento de destitución. El 29 de marzo, la selección masculina de fútbol ganó un partido crucial en el camino hacia el Mundial de 2022. Y durante toda la semana, Alberto Fujimori parecía estar a punto de salir de la cárcel, donde está encarcelado acusado de violaciones de los derechos humanos y abusos de poder. Sin embargo, tras la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), parece que no será liberado.

La periodista independiente Mitra Taj, con sede en Perú y cuyos titulares aparecen regularmente en The New York Times y Financial Times, dio una visión sobre el terreno desde Lima sobre las implicaciones de cada acontecimiento para el clima del país.

Mitra Taj: Sin duda, el partido Perú-Paraguay. La selección peruana de fútbol parece seguir mejorando en los últimos años. Es una gran fuente de emoción, mientras que todo lo relacionado con la política parece estar atrapado en un bucle de disfunción, una especie de espiral lenta hacia abajo que ha hecho que mucha gente no quiera mirar demasiado.